12.11.12

El porvenir, de Virginia Gallardo



El porvenir, de Virginia Gallardo
Simurg, Buenos Aires, 2012

Una voz propia. Eso es lo que consigue, con mucho trabajo y horas de escritura, Virginia Gallardo, porteña con diez años de Universität-Mainz (Alemania) encima. Los catorce cuentos que componen este libro tienen en común la narración desde un punto de vista femenino, que oscila entre banalidades consumistas, rasgos sadomasoquistas, depresiones, fantasías acerca de hombres y mujeres, brotes psicóticos, historias pasadas que retornan todo el tiempo, instancias donde la tragedia permanece latente, al acecho. El porvenir, primera mención en el Premio Casa de las América 2011, muestra un universo en el que la mujer se mueve con dificultad, goce y perseverancia, escapando de algunos lugares comunes a los que muchas veces nos tiene acostumbrados la corrección política de la crítica literaria en el siglo XXI. 

8.11.12

Tú y yo, de Niccolò Ammaniti



Tú y yo, de Niccolò Ammaniti
Anagrama, Buenos Aires, 2012

Lorenzo, un chico de catorce años con problemas de socialización, le dice a la madre que lo invitaron a esquiar una semana, y se esconde en el sótano para poder desaparecer y encontrar su identidad estando solo. Ese microcosmos de orden, rutinas preestablecidas y absoluto control se ve derrumbado por la más brutal de las entropías, cuando casual e inesperadamente aparece su hermana, nueve años mayor. Una hermana que no ve desde hace mucho, violenta, drogadicta y amenazante, que pone en juego sus prioridades, sus valores, ideales y modos de enfrentarse al mundo. Una historia juvenil de esas que pueden pasar en la Roma de Ammaniti (1966, autor de esa gran novela publicada por Anagrama poco tiempo atrás, Que empiece la fiesta), pero también en cualquier otra capital en la que las historias se entrecruzan vertiginosas, sin que haya siempre un testigo para registrarlas y volcarlas luego al papel.

6.11.12

La fragilidad de los cuerpos, de Sergio Olguín



La fragilidad de los cuerpos, de Sergio Olguín
Tusquets, Buenos Aires, 2012

Sergio Olguín lo hizo otra vez. El jefe de redacción de Lamujerdemivida y editor de cultura de El Guardián (además de fundador de V de Vian y El amante), que venía de ganar el premio Tusquets con Oscura monótona sangre, vuelve al policial más negro para contar una historia desacartonada y coloquial de mafias, asesinatos y pasiones, en donde la realidad se filtra por todas partes. Un maquinista del tren Sarmiento que se suicida, chicos de la villa que juegan en las vías y punteros políticos involucrados en todo tipo de negocios, son investigados por una periodista inquisitiva, que se convierte en el Maigret porteño de esta historia. Un Maigret dispuesto a casi todo, un poco sadomasoquista, lleno de emociones y visitas a esquinas conocidas. Una novela impactante, de esas que no permiten soltarse fácilmente, que manipula con maestría la fragilidad de los lectores.

5.11.12

Anuncio de ganadores de la Convocatoria Itaú de Cuento Digital que organiza el Grupo Alejandría



El 28 de noviembre va a ser una fiesta. La Convocatoria Itaú de Cuento Digital, organizada por el Grupo Alejandría, anuncia a sus 12 ganadores. Va a haber escritores muy grossos que ya confirmaron su presencia, actores haciendo interpretaciones literarias, un brindis con mucha onda y un par de sorpresas que van a terminar siendo noticia.
Vayan agendando: miércoles 28/11, a las 18:00, en la Usina del Arte (Pedro de Mendoza 501, La Boca). Para los que no dispongan de vehículo, a la vuelta hay combis gratis que van para el centro.
La entrada, obvio, libre y gratuita. 


3.11.12

Hipnosis, de David Fernández Rivera



Hipnosis, de David Fernández Rivera
Antígona, Madrid, 2012

La alegoría de la caverna de Platón se renueva una vez más, desde una perspectiva creativa, inquietante, no apta para conservadores del estilo. David Fernández Rivera, nacido en Vigo, en 1986, le da forma a una pieza teatral que por momentos roza la poesía actoral, en la que las escenas y los actos se ven escindidos por dagas que penetran lentamente. Hipnosis puede ser entendida como heredera de las distopías kafkianas del siglo XX, a las que rinde homenaje sin imitar desde un plano estructural. La pregunta, en todo caso, es cómo sería posible escribir un teatro en el que esas realidades que introdujo la ficción de los Orwell, los Huxley, los Bradbury y, por qué no, los Cioran, no estuvieran más o menos presentes. Fernández Rivera hace una apuesta literaria válida, para indagar y volver a preguntarse qué pasa y por qué.