Mostrando entradas con la etiqueta Mardulce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mardulce. Mostrar todas las entradas

2.11.12

Una belleza vulgar, de Damián Tabarovsky



Una belleza vulgar, de Damián Tabarovsky
Mardulce, Buenos Aires, 2012

Una historia de lo mínimo, de lo minúsculo, o de cómo el mundo entero transcurre mientras una hoja cae de un árbol lenta, muy lentamente. La narración de Tabarovsky (Buenos Aires, 1967, autor de Literatura de izquierda, Kafka de vacaciones y esa genial rareza que es Autobiografía médica) no es apta para cualquiera, sino que performa lectores, como lo hacen Aira, Fogwill o Libertella. Especialista en detalles, en la investigación exhaustiva y obsesiva de todo eso que acontece mientras el ritmo frenético devora la cotidiano, el autor se detiene con una calma (no) zen para mostrar una perspectiva en paralaje única, que muestra realidades desapercibidas para otras hojas voyeurs, que seguramente también caen, pero no observan lo que solamente ella muestra en cada centímetro recorrido.

1.11.12

Ensayos literarios, de José Carlos Mariátegui



Ensayos literarios, de José Carlos Mariátegui
Mardulce, Buenos Aires, 2012

Probablemente Mariátegui sea uno de los pensadores latinoamericanos más importantes y lúcidos del siglo XX. En cualquier caso, es innegable hasta qué punto su lectura de Marx y la aplicación de sus ideas a la realidad andina de América del Sur (tan distinta a la europea de mediados del XIX) marcaron un antes y un después en el panorama político e ideológico local. Sus ensayos literarios (recopilación de artículos publicados entre 1921 y su temprana muerte, en 1930) son, lisa y llanamente, una joya que antecede por mucho las apreciaciones sobre las vanguardias artísticas de esos años. Mariátegui valoriza a artistas que, si bien hoy consideramos clásicos, tuvieron un accedo no demasiado sencillo a esa canonización, como Joyce, Breton, Diego Rivera, Isadora Duncan o Chaplin; o bien movimientos como el dadaísmo, el surrealismo, el cubismo, el futurismo y la influencia de Freud en el arte contemporánea.

10.10.12

Ciclo Nueva Literatura Argentina en Galerna



Galerna sigue presentando lo más nuevo de la literatura argentina contemporánea. En esta primera lectura participan Gabriela Cabezón Cámara, Esteban Castromán, Sol Fantin, Nicolás Correa y José María Marcos.
Musicaliza La Calesita.
Acompañan las editoriales Bajo la luna, Clase Turista, Entropía, Interzona, Pánico el Pánico, Wu Wei, Gárgola, Milena Caserola, Muerde Muertos, Outsider, Mar Dulce, Lea y El Ateneo.

Jueves 11 de octubre, 19:30.
Librería Galerna San Temo. Perú 1064.
 

19.7.12

El viento que arrasa, de Selva Almada


El viento que arrasa, de Selva Almada
Mardulce, Buenos Aires, 2012

Un aire de provincia recorre esta novela de Selva Almada (Entre Ríos, 1973), que por momentos recuerda el interior profundo de Saer, y por momentos el Chaco de Mempo Giardinelli. Es precisamente ahí donde transcurre la historia, que tiene a un pastor evangelista y a su hija como protagonistas, cuando el auto en el que viajan se descompone y, en el medio de una ruta desierta, terminan hospedándose en la casa de un mecánico y su ayudante. Religión, obsesiones, delirios evangelizadores, fantasías de otras vidas posibles, añoranzas, excitaciones juveniles, siestas, peleas a golpe limpio, un viento insoportablemente caluroso y algo de lluvia son elementos que aparecen, con una cadencia cansina, tan reconocible en el norte argentino, y que, en cierta manera, terminan siendo los verdaderos actores, que condicionan todo lo demás.

17.10.11

Andamos huyendo Lola, de Elena Garro

Andamos huyendo Lola, de Elena Garro
Mardulce, Buenos Aires, 2011

Cuentos que traducen la desesperación del que está solo, aunque viva en un mundo poblado de personas que quieren intervenir. Un poco eso es lo que aparece en este libro de relatos de Elena Garro, esposa de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, militante política en el agitado México del ’68 en Tlatelolco, una de las autoras publicadas por Borges y el Grupo Sur en la Antología de la literatura fantástica. Andamos huyendo Lola  es un libro que requiere paciencia (esa con la que no cuentan sus personajes, tan volátiles, tan apegados a las fantasías de todo lo que podría llegar ser), que merece ser leído de a poco, con detenciones en la caracterización que Garro hace de señoras inmigrantes, judíos escapados de campos de concentración y americanos tan americanos.

El origen del narrador

El origen del narrador
Mardulce, Buenos Aires, 2011

Alguien dijo alguna vez que un puente une dos orillas, pero con la condición de que estas nunca se junten. Esa es, en cierto sentido, la función de este libro que marca la enorme diferencia entre dos épocas literarias: la de Francia a mediados del XIX y la de cualquier sociedad occidental hoy. No hay argumento ni demasiadas explicaciones; simplemente, la transcripción de los juicios que el estado de Napoleón III llevó a cabo en 1857, denunciando a Flaubert y Baudelaire, cuando aparecieron Madame Bovary  y Las flores del mal. Libros impúdicos, imposibles de aceptar para unas cuantas morales conservadoras y tradicionales, que con el paso del tiempo se convirtieron en clásicos ineludibles de la historia de la literatura universal. Una joya para deleitarse con los alegatos de fiscales y abogados defensores; pero sobre todo, para comprobar con contundencia cómo todo cambia con el tiempo, cómo algunos cánones quedan viejos y cómo otros permanecen, tan sutiles.

1.9.11

La ingratitud, de Matilde Sánchez

La ingratitud, de Matilde Sánchez
Mardulce, Buenos Aires, 2011

Primera novela de la periodista, escritora y traductora Matilde Sánchez (1958), reeditada después de una primera versión, publicada en 1992. La historia, que amaga con poseer algunos rasgos autobiográficos, presenta a una mujer argentina que se traslada por un tiempo al Berlín del Muro, y desde allí escribe lo agobiante de su estadía. Su viaje, signado por la búsqueda de un estar bien en soledad, se ve atravesado permanentemente por las cartas y llamados telefónicos que mantiene con su padre, en Buenos Aires. Pero esa comunicación se interrumpe cuando él muere, nombrándola heredera de unos escasos y poco significativos bienes. La condición para convertirse en su albaceas: regresar a la Argentina, y hacerse cargo (por apropiación o desecho) de aquello que representa la última voluntad (perversa, bondadosa o de propósitos ignorados) de un muerto que adquiere más peso que cuando estaba vivo.

16.8.11

Un año, de Jean Echenoz

Un año, de Jean Echenoz
Mardulce, Buenos Aires, 2011
No tiene nada de casual que una editorial nueva, como Mardulce, abra su colección de novelas con un autor como Jean Echenoz (Francia, 1947). Prolífico, pulcro en cada descripción, sorprendente por momentos, este autor (ganador de premios como el Médicis o el Goncourt) presenta una novela publicada en francés en 1997, en la que se narra la historia de una mujer que huye de París luego de una muerte bastante extraña. A partir de entonces Victoire, la protagonista, recorre pueblos y rutas en un estado rayano a la indigencia (elegida), para retornar a su ciudad un año después, y encontrar que las cosas eran todavía más raras de lo que imaginaba. La novela cuenta con un plus agregado: la traducción impecable de Damián Tabarosvky, que se encarga de que las palabras de Echenoz suenen cercanas y conocidas, con un aroma bien local.