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17.1.13

Las madres no les decimos esas cosas a las hijas, de Federico Jeanmaire



Las madres no les decimos esas cosas a las hijas, de Federico Jeanmaire

Seix Barral, Buenos Aires, 2012



Es indudable que la carrera de Jeanmaire experimenta un ascenso progresivo, que aparece muy lejos de haberse detenido. Investigador y autor de varias novelas, fue finalista del premio Herralde y ganador del Premio Especial Ricardo Rojas, el Emecé y el Clarín, con Más liviano que el aire. Precisamente, Las madres no les decimos esas cosas a las hijas puede ser leída como la continuación de esa historia, donde se repiten códigos, formas de empleo del lenguaje y ciertos guiños al lector. Una narración con contrapuntos permanentes entre el humor, el patetismo de los personajes y algunos momentos de drama muy bien logrados. No es difícil ponerse en la piel de estos homúnculos de ficción, que podrían ser cualquiera de nosotros, que muestran rasgos que podrían ser de nuestra familia, con escenas reales, verosímiles, que permiten una inmediata identificación.

4.10.12

Cómicos, tiranos y leyendas, de Osvaldo Soriano



Cómicos, tiranos y leyendas, de Osvaldo Soriano
Seix Barral, Buenos Aires, 2012

Difícil trabajo el de Ángel Berlanga, que se ocupó de hacer una selección de artículos de Soriano, inéditos hasta hoy en formato de libro. Difícil porque es mucho lo que el gordo escribió desde la década del ’70 hasta su muerte en 1997, porque cuando uno lo lee piensa qué complicado es dejar tanto material por fuera, porque la risa y la reflexión se hacen una misma cosa en su literatura. Esta compilación, que incluye textos editados en La Opinión, Crisis, Mengano, Humor, El Porteño y Página/12, tiene entrevistas imperdibles, como las que Soriano realizó a César Tiempo y Cortázar, además de algunas de las mejores anécdotas, crónicas y necrológicas del escritor argentino que más ejemplares vendió en su tiempo. Un grande, que sigue siendo tan vigente, ácido y divertido como siempre.

28.8.12

Los peces no cierran los ojos, de Erri De Luca


Los peces no cierran los ojos, de Erri De Luca
Seix Barral,  Buenos Aires, 2012.

Siempre se puede contar sobre los momentos más profundos de la infancia. Así lo hace este fino escritor italiano que pone el foco en unas vacaciones que, el niño que fue,  pasó en una isla cercana a su Nápoles natal.
Esas vacaciones  de posguerra, al lado de una madre y una hermana, serán el momento de disfrute, de descubrimiento, de dolor y de amor. Y el  narrador adulto recordará ese septiembre de sus diez años en la isla. Allí su cuerpo experimentará el cambio que su mente ya pensaba pero de una manera extraña. Encontrará a una niña cuya mirada del mundo será para él lo nuevo, lo diferente. Le hablará de animales y de justicia y lo llevará por el camino del primer beso que él recibirá con los ojos abiertos, como los peces. El primer contacto con lo femenino y con la pérdida de la niñez.
El niño, ya adulto, también hablará del padre que fue a buscar a América del Norte otra forma de vida, de su madre que tendrá que tomar la decisión de seguirlo o no, de una hermana diferente de él, y de experiencias nuevas que marcarán sus acciones políticas futuras.

Cristina Ibáñez

1.8.12

Ser escritor, de Abelardo Castillo


Ser escritor, de Abelardo Castillo
Seix Barral, Buenos Aires, 2007

Con acidez, genio y un conocimiento filosófico asombroso, el autor habla de la escritura, de escritores y literatura. Desacraliza conceptos y opina. “El sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe”.
Castillo habla de Borges, Cortázar, Arlt, Bioy, Poe, Sastre, escritores que admira y también otros que detesta. Se confiesa como un joven de los sesenta, se atreve a cuestionar el mercado literario y habla de la profesión del escritor. Una perla para tener en cuenta: “Esto es lo que yo llamaría mi Regla de Oro de la literatura: una clase de mi profesor de castellano, los ojos del viejo búho que me recomendó aprender a escribir antes de tener estilo, las putas de Guillén, y el sillón de Marechal”.


Cristina Ibáñez

7.7.12

HHhH, de Laurent Binet


HHhH, de Laurent Binet
Seix Barral, Buenos Aires, 2012

Un chico tiene una fijación contundente, y durante años y años investiga de manera sistemática todo lo relacionado con la vida de Reinhard Heydrich (jerarca nazi responsable de la “Solución Final” y el atentado que sufrió en Praga, en 1942, a cargo de miembros de la resistencia checoslovaca. De eso se trata HHhH, probablemente uno de los libros más inteligentes que se hayan escrito en el siglo XXI. Binet, obsesivo hasta instancias inimaginables, consigue problematizar las estructuras de la teoría literaria (siguiendo los pasos de Milan Kundera) y propone escribir una novela donde la ficción no tenga lugar. Desde ese oxímoron elabora este texto, apasionante, lleno de intrigas, con un aprovechamiento magistral de los recursos literarios. Probablemente el mejor libro del año.

15.2.12

Las nubes, de Juan José Saer

Las nubes, de Juan José Saer
Seix Barral, Buenos Aires, 2011

Clásica narrativa saeriana, con escenarios conocidos, por los que el autor pasó una y otra vez, pero en otro tiempo. Las nubes es una historia en primera persona, en la que un psiquiatra hace racconto de un viaje, sus motivos y consecuencias. Lo extraño de todo eso es que la novela está ambientada entre Santa Fe y Buenos Aires, en 1804, y que los personajes que aparecen oscilan entre indios y malones inventados, y sujetos que bien pudieron existir en una Argentina que todavía no era tal. Saer imagina escenas de vida cotidiana en la llanura, atravesada por soldados, locos, putas, miembros de la aristocracia, médicos y gauchos. Sobrevolando todo eso, la historia, ese otro personaje invisible que el territorio, pero que muestra su peso en retrospectiva.