9.7.12
En busca de un personaje
Nuestro amigo Edgardo Scott va a estar en el Ciclo "En busca de un personaje" hablando sobre Amalia, la
gran novela romántica, anti-rosista de José Mármol, junto a la historiadora Ema
Cibotti. Es en La Casa de la Cultura, que está en Rufino de Elizalde 2831
(Libertador y Sánchez de Bustamante).
Miércoles 11 de julio, 19:30hs
7.7.12
HHhH, de Laurent Binet
Seix Barral, Buenos Aires,
2012
Un
chico tiene una fijación contundente, y durante años y años investiga de manera
sistemática todo lo relacionado con la vida de Reinhard Heydrich (jerarca nazi
responsable de la “Solución Final” y el atentado que sufrió en Praga, en 1942,
a cargo de miembros de la resistencia checoslovaca. De eso se trata HHhH, probablemente uno de los libros
más inteligentes que se hayan escrito en el siglo XXI. Binet, obsesivo hasta
instancias inimaginables, consigue problematizar las estructuras de la teoría
literaria (siguiendo los pasos de Milan Kundera) y propone escribir una novela
donde la ficción no tenga lugar. Desde ese oxímoron elabora este texto,
apasionante, lleno de intrigas, con un aprovechamiento magistral de los
recursos literarios. Probablemente el mejor libro del año.
6.7.12
Últimos días de la Convocatoria Itaú de Cuento Digital, organizada por el Grupo Alejandría
2.7.12
Confesiones casquivanas (parte 3)
Me encanta chupar pilas un poquito sulfatadas.
Pienso que cualquier tipo me está tirando los galgos apenas
hay un poco de buena onda. En realidad nunca supe darme cuenta cuándo me tiran
onda, entonces siempre me aparece la duda... por menos que me guste el tipo.
Confieso que cuando estoy aburrida de que me hable,
mentalmente mantengo otro diálogo.
Me lavo los dientes con el índice.
Hablo solo. Hablo solo todo el tiempo.
No tengo nada que confesar, no tengo culpas, no me hago
cargo. No se me ocurre qué tendría que “confesar”. ¿Algo que está mal? ¿Algo
cuestionado socialmente? Al fin de cuentas: ¿Quién no se cogió a la novia de un
amigo?
Pasé años de mi vida robando calditos saborizados Knorr
(sobre todo de panceta) en un Día%.
Cuando voy a baños ajenos abro puertas y cajoncitos.
Yo sé que es asqueroso, pero no puedo evitar hacerme un té
con mis uñas después de cortármelas.
Confieso no revisar los bolsillos de los pantalones cuando
van al lavarropas....
29.6.12
Confesiones casquivanas (parte 2)
Tengo una obsesión con acostarme con premios literarios (que
suelen ser tan malos como egocéntricos en la cama). Ya coseché un Alfaguara, un
Clarín, un Planeta (son los más histéricos) y dos del Fondo Nacional de las
Artes.
¡Soy hetero!
Hace unos pocos años me hice pis encima antes de llegar al
baño, justo en la puerta.
En la clase de gimnasia me esforzaba mucho para estar en la fila
de las vueltas carnero detrás de Claudia Dorado y sutilmente le olía la campera
de gimnasia azul con las tiras blancas, me hacía acordar a la casa de mi
abuela, ahora pienso que quizás usaban el mismo jabón en polvo.
Cuando era chica escupía a los pelados desde la terraza de
mi casa.
Adoro ponerme tacos, vestido, peluca (soy varón) y jugar a
que soy Isabelita, poniendo los viejos discursos que Perón mandaba en cassettes
cuando estaba en España.
Me saco los mocos. Mucho.
Hace pocos años, estaba mal de guita y el que pide en el
subte no tuvo mejor idea que darme todo su desgarrador discurso a mí. Fue
terrible: sida, sin trabajo, con hijos, sin plata, etc. Y yo, a pesar de que
sabía que no podía darle plata, le sostuve mi mirada todo el tiempo. Llegó el
momento de la bolsa para la ofrenda. Elegí uno de los pocos billetes de dos
pesos de mi billetera, se lo mostré ni bien entró en la bolsa y lo retiré
escondido en el puño de mi mano. Cuando bajé del subte, el mismo billete volvió
a mi billetera.
Cada vez que veo “E.T.”, no puedo evitar llorar como un nene
con el final.
* Ilustración de Romina Lardiés
Alejandría de julio
28.6.12
Confesiones casquivanas (parte 1)
Porque somos chusmas, porque sabemos que ustedes también lo
son, por eso nos confesamos. Pero para no quedar en offside, le pedimos a todos los colaboradores de Casquivana que nos mandaran su confesión
(pueden ir fantaseando mientras miran el staff). Todo anónimo, claro, para no
quemarse en público (y para que se animaran, obvio). Es tan anónimo el asunto
que ni nosotros sabemos quién dijo qué. ¿Cómo hicimos? Habilitamos una cuenta
de correo para que, desde ahí, nos enviaran sus confesiones, pidiéndoles que
las borraran inmediatamente después de la carpeta de enviados y la papelera.
En la presentación de ayer en Fedro hablamos un poco de las confesiones
como bienes de consumo, y le propusimos a la gente que también escribiera la
suya en un papelito, anónimo, y lo metiera en una urna confesionaria. En estos
días vamos a estar subiendo algunas de esas respuestas, junto con otras que
aparecen en la revista.
Lo que sigue a continuación son confesiones casquivanas, lo
más bajo de nosotros, lo que no nos animaríamos a contar en voz alta pero así,
en un cuarto oscuro, se convierte en una adicción. Algunas sorprendentes, otras
dignas de condena, otras divertidas. Que cada cual se haga cargo de la suya.
Debuté con una señora de 63 años.
Una noche, de chica, estaba jugando con un amiguito al juego
de los olores, tendría cuatro o cinco años y él se había quedado a dormir en
casa. Nos olíamos, nos tocábamos, nos descubríamos, supongo. Un día, muchos
años después, yo tendría dieciséis o diecisiete años y la adolescencia me había
pegado bastante más estúpidamente, y mi madre –a cuenta de qué ya no me
acuerdo–me dice: "Vos no te podés acordar... pero una vez, te encontré oliéndole
el pito a Santiago". Y ahí la vergüenza me tragó por completo, porque no
sólo que sí me acordaba sino que me acordaba con simpatía...
Me acabo de afanar una revista.
Soy un cagón. Me hago el superado, el improvisador y el loco
pero bien en el fondo soy un cagón con miedo a las cosas nuevas y a los cambios
bruscos.
A mi gato le gusta comerse los forros usados. Después los
caga. Ya lo hizo dos veces. La primera vez que lo hizo me asusté mucho y le di
de tomar aceite de oliva y yogur. La segunda vez lo cagó solo.
* Imagen de Romina Lardiés
* Imagen de Romina Lardiés
27.6.12
Presentación de Casquivana 4
¿Se hace hoy la presentación de Casquivana 4? Sí, sí, claro
que se hace!!! No adherimos al paro y nos encontramos en Fedro (Carlos Calvo
578) a las 20.
¿Qué va a pasar? Enzo Maqueira, Federico Simonetti, María
Ferreyra, Javier Sendra y Ariel Nesterczuk van a leer textos híper
breves de Eddie Babenco, Manuel Crespo, Gabriela Rivas, Juan Ignacio Caino y
Paula Casal.
Además, vas a escuchar confesiones insólitas de los que
hacemos Casquivana, y vos vas a poder hacer la tuya de manera completamente anónima.
Con cada revista que compres, te llevás gratis un libro de
Viajera Editorial.
Tomás gratis unos buenos vinos, picás unas papas fritas, le
sacás el cuero a la gente que no fue, y te volvés a tu casa tranqui, tipo
nueve, nueve y media, en auto, colectivo, bici o ala delta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













